📚 Chile y España: dos formas distintas de entender la educación primaria

 

📚 Chile y España: dos formas distintas de entender la educación primaria




¿Sabías que un niño chileno y un niño español pueden estar aprendiendo matemáticas el mismo día… pero de formas muy diferentes? 🤔

Hay preguntas que parecen sencillas pero que esconden un mundo detrás. Por ejemplo: ¿Qué aprenden los niños en el colegio? Podríamos pensar que la respuesta es universal :matemáticas, lengua, ciencias..., pero basta mirar un poco más allá de nuestras fronteras para descubrir que el currículum escolar no es una receta única, sino un reflejo de la historia, la cultura y las prioridades de cada país.

Hoy me gustaría exponer una comparación entre Chile y España, dos países que comparten idioma, pero que han construido sistemas educativos con estilos bastante distintos.

1. DOS MOEDLOS, DOS LÓGICAS


Por un lado, en Chile la educación básica sigue un plan de estudios que viene del gobierno y que dice qué deben aprender los estudiantes en cada curso. El Ministerio de Educación establece estas metas y también hace pruebas nacionales, como el SIMCE, para ver si los estudiantes están aprendiendo lo que se espera.

Tras estar investigando acerca de ello, me ha parecido muy interesante y me gustaría que vosotros también aprendáis un poquito mas sobre estas pruebas. ¿QUERÉIS CONOCER MAS SOBRE SIMCE? Pincha aquí.


Ahora toca hablar de nuestro país. En España, hay reglas nacionales ,"enseñanzas mínimas", que dicen lo mínimo que los estudiantes deben aprender, pero cada región puede cambiar y mejorar los programas a su manera. Esto hace que las escuelas sean más variadas en lo que enseñan y cómo lo enseñan, aunque a veces los aprendizajes no sean iguales en todo el país.

¿QUÉ REGULA CADA PAÍS?

En Chile, las Bases Curriculares de la Educación Parvularia (BCEP) establecen los Objetivos de Aprendizaje desde Sala Cuna hasta el Nivel de Transición, junto con orientaciones pedagógicas para la planificación, los ambientes y la evaluación. 
En España, el Real Decreto 95/2022 define las enseñanzas mínimas y las situaciones de aprendizaje en dos ciclos: de 0 a 3 años y de 3 a 6 años. 
Ambos países reconocen la infancia como una etapa con identidad propia y promueven el desarrollo integral, aunque Chile adopta un enfoque de derechos centrado en la familia , mientras que España apuesta por un enfoque más experiencial que integra saberes, destrezas y actitudes.

2. EVALUAR O NO EVALUAR, ESA ES LA CUESTIÓN

En Chile, el SIMCE es muy conocido. Sirve para juntar información importante y ver diferencias en el aprendizaje, pero también ha recibido críticas porque puede poner mucha presión y hacer que los maestros enseñen solo para pasar la prueba. Sin embargo, en España no hay un examen nacional como el SIMCE. Sí se hacen pruebas de diagnóstico, que dependen de cada región, y los estudiantes también participan en pruebas internacionales como PISA. Por tanto, aquí la normativa fija criterios de evaluación y orientaciones, pero la evaluación y el desarrollo quedan principalmente en manos de las comunidades autónomas y centros.

Ahora es turno de conocer un poco más sobre PISA… ¡PERO CUIDADO! No os penséis que vamos a hablar sobre la famosa torre de Pisa en Italia… 😄

PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) es en realidad un examen internacional que mide lo que saben y pueden hacer los estudiantes de diferentes países en áreas como matemáticas y ciencias. Cada país que participa recibe información sobre el nivel de aprendizaje de sus estudiantes y puede compararlo con otros lugares del mundo. Además, PISA no solo evalúa conocimientos, sino también cómo los jóvenes aplican lo que aprenden en situaciones de la vida real, lo que lo hace muy útil para entender la educación de manera más completa.

Si estas interesado en este tema... no dudes en pinchar aquí.



Desde mi punto de vista, creo que en Chile la ventaja es que todo está muy claro y eso ayuda a que los niños sigan un mismo camino desde el principio. En cambio, en España me gusta que haya mas libertad para adaptar la enseñanza a cada contexto y cultura. Pienso que ninguno de los dos modelos es perfectos, pues lo que verdaderamente marca la diferencia es que los profesores tengan una buena formación.

3. LO QUE PODRÍAMOS APRENDER EL UNO DEL OTRO

De Chile, España podría aprender a tener objetivos claros para cada grado y un sistema de información más organizado (sin enfocarse demasiado en los rankings). Creo que sería útil tener una guía nacional con los objetivos básicos de infantil en cada ciclo. No sería algo obligatorio ni para castigar, sino más bien una ayuda para los colegios y para los nuevos profesores. De España, Chile podría aprender a dar más libertad a los colegios para organizar su enseñanza y para que puedan crear sus propios proyectos, fomentando la creatividad y respetando la diversidad cultural. El currículum nacional seguiría estando, pero con espacios para probar cosas nuevas.

4. EJEMPLOS:

LA LECTURA EN PRIMARIA

Aunque los niños en Chile y en España puedan aprender los mismo contenidos en primaria, la forma en la que se enseña y se enfoca puede ser muy distinta.
Por ejemplo, en relación con el aprendizaje de la lectura, en Chile en primero y segundo de primaria se espera que los niños sean capaces de leer en voz alta con fluidez, identifiquen la idea principal de un texto breve y puedan después reflexionar y hablar sobre lo que entendieron del texto. La idea es que todos los alumnos, en cualquier parte del país, tengan el mismo nivel en un tiempo parecido.
En España, en primero y segundo de primaria también se trabaja la lectura. Aquí el currículo establece las competencias que se deben lograr, como comprender y disfrutar de la lectura y leer con cierta autonomía. Algunas comunidades usan métodos mas tradicionales (silábicos) y otros hacen uso de proyectos como las lecturas colectivas o los rincones de lectura.

5. CIERRE PERSONAL: LA MIRADA DE CLARA

En el fondo, no hay “mejor” o “peor”, sino dos caminos distintos hacia la misma meta: formar a perdonas críticas, creativas y capaces de aprender a lo largo de la vida. Quizás la receta ideal sea una mezcla: un poco de la claridad chilena con una pizca de la flexibilidad española.

Para mí, mirara a Chile y a España es como ver dos formas diferentes de entender la misma meta: la educación primaria. En Chile me gusta la claridad de su currículum pues ayuda a que todos los niños sigan un mismo camino, o al menos parecido. Lo que mas me gusta de nuestro país es la libertad que tienen las comunidades y los centro para adaptar lo que enseñan según el contexto. Al final, creo que no todo debe ser ni tan rígido ni tan flexible, la clave seria un poco de orden pero también espacio pata que cada colegio pueda innovar y responder de la mejor manera a las necesidades de sus alumnos.

Me encanta que ambos sistemas sean capaces de reconocer que la infancia tiene su propio valor y que los niños merecen respeto y derechos desde el principio. Pero también creo que muchas veces esas buenas intenciones se quedan únicamente en el papel si no van acompañadas de una buena formación para los profesores y de apoyo en los colegios.

Porque al final del día, lo importante no es solo lo que está escrito en un currículum, sino lo capaces somos de transformar esas metas en aprendizajes significativos para nuestros niños. Lo realmente decisivo es la magia que sucede en la clase.

En el aula, por ejemplo, si trabajara la lectura, establecería que todos los alumnos deben ser capaces de entender la idea principal de un texto, pero dejaría libertad para lograrlo mediante diferentes estrategias: lecturas colectivas, rincones de lectura o proyectos de escritura. En matemáticas, propondría actividades variadas, como juegos o canciones, para dominar las tablas de multiplicar, por ejemplo.

A continuación os muestro una actividad que creo que es muy útil y divertida para que los alumnos de primaria aprendan conceptos matemáticos básicos como las sumas o las restas.

He titulado el juego como: "EL SUPERMERCADO MATEMÁTICO"

Para este juego, el profesor debe transformas la clase en un supermercado, dividiendo las diferentes partes de la clase en distintos puestos como la frutería, la panadería...

Después, cada alumno debe ser o un vendedor o un comprador, y se les suministra una cantidad de dinero, por ejemplo diez euros.

Los alumnos deben de ir de compras, eligiendo los productos que ellos quieran y siendo capaces de sumar los precios para no pasarse de su presupuesto.

Con este juego, creo que se puede aprender de manera muy divertida el manejo del dinero, la capacidad de sumar, restar... Además, se aprende a como usar las matemáticas en situaciones de la vida cotidiana.









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